Este verano el problema puede no ser el calor. Puede ser el riego. 

27 Jul, 2026 | Agro

Cuando llegan las altas temperaturas, todas las miradas se dirigen al cielo. ☀️

La previsión meteorológica, la radiación solar, las máximas previstas para la semana o la ventilación del cultivo protegido se convierten en el centro de todas las decisiones.

Y es lógico.

El calor afecta al desarrollo del cultivo, aumenta la transpiración y puede provocar situaciones de estrés que comprometan la producción.

Sin embargo, hay una realidad que muchas veces pasa desapercibida.

Durante el verano, algunos de los problemas más importantes del cultivo no empiezan en la superficie.

Empiezan bajo tierra. 🌱

🔥 Cuando hace calor, la reacción suele ser siempre la misma 

Ante una ola de calor o varios días consecutivos de altas temperaturas, es habitual aumentar los riegos.

La lógica parece sencilla.

Si la planta transpira más, necesitará más agua. 💧

Pero la realidad es mucho más compleja.

No siempre que aumenta la temperatura es necesario aportar más agua. Y, en algunos casos, hacerlo puede generar nuevos problemas que terminan afectando al cultivo.

El objetivo no debería ser regar más.

El objetivo debería ser entender qué necesita realmente la planta en cada momento.

🌱 Las raíces también respiran 

Aunque muchas veces lo olvidamos, las raíces no solo absorben agua y nutrientes.

También necesitan oxígeno para funcionar correctamente.

En un suelo equilibrado, los poros contienen una combinación adecuada de agua y aire que permite el correcto desarrollo de la zona radicular.

Sin embargo, cuando el suelo permanece saturado durante demasiado tiempo, el agua desplaza el aire presente en esos poros y reduce la disponibilidad de oxígeno.

Y una raíz sin oxígeno es una raíz que deja de funcionar correctamente.

Su capacidad para absorber agua y nutrientes disminuye, el cultivo pierde eficiencia y comienzan a aparecer síntomas de estrés que pueden confundirse fácilmente con otros problemas. 

🌤️ No todo el estrés proviene del clima 

Cuando una planta muestra síntomas de estrés durante el verano, solemos mirar hacia arriba.

La temperatura, la radiación o la ventilación suelen ser los primeros sospechosos.

Sin embargo, el origen del problema puede encontrarse bajo tierra. 🌱

Mientras la parte aérea lucha contra el calor, una raíz mal oxigenada puede limitar la absorción de agua y nutrientes, provocando una respuesta similar a la de una planta con déficit hídrico.

La dificultad es que ambos escenarios pueden presentar síntomas muy parecidos.

Por eso, identificar correctamente el origen del problema resulta fundamental antes de tomar decisiones sobre el riego.

🥀 La paradoja de la planta marchita 

Uno de los errores más frecuentes durante el verano es asumir que cualquier síntoma de estrés está relacionado con una falta de agua.

Sin embargo, una planta puede mostrar síntomas de marchitez incluso cuando el suelo contiene suficiente humedad.

¿Cómo es posible? 🤔

Cuando las raíces permanecen demasiado tiempo en un entorno saturado de agua, la disponibilidad de oxígeno disminuye y su capacidad para absorber agua y nutrientes se reduce.

El resultado es una paradoja que desconcierta a muchos agricultores.

La planta muestra síntomas similares a los de una falta de agua, aunque el suelo esté húmedo.

La reacción habitual suele ser aportar todavía más agua.

Y es precisamente ahí donde el problema puede agravarse.

⚠️ El problema no es que la planta tenga sed.

⚠️ El problema es que la raíz puede haber perdido la capacidad de beber.

💧 Más agua no siempre significa menos estrés 

De hecho, en determinadas situaciones, el problema puede ser precisamente el contrario.

Un exceso de humedad en la zona radicular.

Cuando los riegos se acumulan y el suelo permanece saturado durante demasiado tiempo, disminuye la cantidad de oxígeno disponible para las raíces.

Y una raíz con poco oxígeno funciona peor.

  • 💧 Absorbe peor el agua.
  • 🌱 Absorbe peor los nutrientes.
  • 🌡️ Y responde peor a las condiciones ambientales más exigentes.

Además, estas condiciones pueden favorecer la aparición de enfermedades radiculares provocadas por hongos y otros patógenos que encuentran en los ambientes cálidos y húmedos un entorno ideal para desarrollarse.

👀 El estrés invisible que no se ve desde fuera 

La dificultad es que este tipo de situaciones no siempre son fáciles de detectar.

Desde el exterior, el agricultor puede observar una planta con síntomas de estrés y pensar que necesita más agua.

Pero lo que ocurre bajo tierra puede contar una historia completamente diferente.

Mientras la parte aérea intenta soportar las altas temperaturas, la raíz puede estar trabajando en condiciones poco favorables debido al exceso de humedad, la falta de oxígeno o una distribución inadecuada del agua en el perfil del suelo.

Sin datos, distinguir entre ambos escenarios resulta complicado.

Y tomar decisiones de riego basándose únicamente en la observación visual puede llevar a corregir un problema creando otro nuevo.

🌡️ El calor también afecta al oxígeno disponible 

A este escenario se suma otro factor importante durante los meses más calurosos del año.

El agua caliente contiene menos oxígeno disuelto.

Cuando las temperaturas aumentan, tanto el agua de riego como la zona radicular pueden alcanzar valores elevados, reduciendo todavía más la disponibilidad de oxígeno para las raíces.

Esto significa que durante el verano el equilibrio entre agua y oxígeno se vuelve todavía más importante.

Un suelo demasiado húmedo en esta época puede generar problemas mucho más rápidamente que en otras estaciones del año.

🔎 Lo importante no es cuánto riegas, sino qué ocurre después 

La pregunta clave no es cuántos litros aplicas ni cuántos riegos realizas al día.

La verdadera pregunta es qué ocurre en el suelo después de cada riego.

  • 💧 ¿Hasta dónde llega el agua?
  • ⏱️ ¿Cuánto tiempo permanece disponible para la raíz?
  • 📉 ¿Existe acumulación de humedad en profundidad?
  • 🌱 ¿Está respondiendo el cultivo como esperabas?

Las respuestas a estas preguntas son las que permiten optimizar la estrategia de riego durante los meses más exigentes del año.

🌱 La importancia de mirar bajo tierra 

Cada vez más agricultores complementan la observación del cultivo con herramientas que les permiten conocer qué está ocurriendo realmente en la zona radicular.

Disponer de información sobre humedad, temperatura o conductividad eléctrica ayuda a tomar decisiones basadas en datos reales y no únicamente en percepciones.

Porque cuando las temperaturas suben, entender cómo responde el suelo puede ser tan importante como conocer la previsión meteorológica.. 

🎯 Menos intuición. Más criterio. 

Durante años, muchas decisiones de riego se han tomado basándose en la experiencia, la observación visual y la intuición.

Y la experiencia sigue siendo fundamental.

Pero cuando el calor aprieta, las condiciones cambian rápidamente y cada error puede traducirse en pérdidas de producción, disponer de datos objetivos aporta una ventaja importante.

Porque la diferencia entre un cultivo que sufre estrés y otro que mantiene su rendimiento muchas veces no está en regar más.

Está en saber cuándo hacerlo, cuánto aportar y cómo está respondiendo realmente la raíz.

Y ahí es donde disponer de información continua sobre el suelo y el microclima puede marcar la diferencia.

☀️ Este verano, toma decisiones con información real 

Las condiciones ambientales cambian cada día y cada cultivo responde de forma diferente.

Por eso, disponer únicamente de observaciones visuales ya no siempre es suficiente para optimizar el riego durante los meses más exigentes del año.

La clave está en comprender qué ocurre realmente en la zona radicular y cómo responde el cultivo ante cada decisión de riego.

Controller Nexus ha sido diseñado precisamente para eso.

Para ayudar al agricultor a entender qué está ocurriendo en la raíz y en el microclima del cultivo en tiempo real, transformando los datos en decisiones más precisas y seguras.

Combina la monitorización continua del suelo y el microclima para ayudarte a entender cómo responde tu cultivo a cada decisión de riego.

No se trata únicamente de saber cuánta humedad hay en el suelo.

Se trata de comprender si el agua está llegando a la zona radicular, cuánto tiempo permanece disponible para la planta y cómo influyen las condiciones ambientales en su capacidad para absorberla.

A través de la monitorización continua de variables como la tensión superficial y profunda del agua en suelo, la humedad, la temperatura, la conductividad eléctrica y las condiciones ambientales, Nexus permite conocer el estado real del cultivo en cada momento.

Porque la pregunta ya no es únicamente cuándo regar.

La pregunta es si el agua está llegando donde debe llegar, cuánto tiempo permanece disponible para la raíz y cómo está respondiendo el cultivo a cada aporte.

🌱 Convierte el riego en una decisión precisa. No en una suposición.

📊 Del dato a la acción 

Tomar decisiones de riego basándose únicamente en la intuición resulta cada vez más complejo.

Las altas temperaturas, los cambios climáticos y la necesidad de optimizar cada litro de agua exigen una gestión más precisa.

Por eso, Nexus no se limita a recopilar datos.

Forma parte de un ecosistema diseñado para transformar información en decisiones.

  • 📡 Los sensores monitorizan continuamente lo que ocurre en el suelo y el ambiente.
  • ☁️ El Controller recopila la información y la envía automáticamente a la nube.
  • 📊 La plataforma procesa los datos y los presenta de forma clara para que agricultores y técnicos puedan interpretar fácilmente lo que está ocurriendo en cada momento.
  • 🔮 Además, la integración con herramientas predictivas como 7Cast permite añadir contexto climático a cada decisión, reduciendo la incertidumbre y ayudando a anticiparse a posibles situaciones de estrés antes de que afecten al cultivo.

Este verano, antes de aumentar un riego porque la planta parece tener sed, quizá merece la pena hacerse una pregunta.

🌱 ¿Qué está ocurriendo realmente bajo tierra?

Porque muchas veces, las decisiones que más impacto tienen en el cultivo son precisamente las que no se pueden ver.

Y entenderlas puede marcar la diferencia entre reaccionar a los problemas o adelantarse a ellos.

LO MÁS LEÍDO

Ikos AI